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Año 28 · Núm. 51

6 de julio de 2026

Editor: Leonel Cota Araiza · Coordinador: Arq. Axel de la Torre Barrera

El fútbol es la única religión que no tiene ateos. Eduardo Galeano

Resumen de la sesión anterior

Nos visitó el Dr. Julián García Walther, director del laboratorio de aves de Pronatura Noroeste. Su presentación fue una narración que dividió en 3 actos: hogar, viaje y supervivencia. La narración se refiere a las estaciones y migraciones de aves que tienen su hábitat en las lagunas Ojo de Liebre en Guerrero Negro, BCS. Incluye la “Historia de Juanito” que describe el viaje migratorio de una de esas aves. El primer acto es el hogar y se refiere a Ensenada y sus playas que además de formar parte de nuestro hogar, son hogar de muchas especies de aves playeras que habitan las playas de Ensenada y la “Lagunita”, hogar de muchas aves. En particular mostró nidos que forman en las playas de Ensenada el chorlo nevado (charadrius nivosus) y que corren el riesgo de ser destruidos, dado su camuflaje perfecto, por las personas que caminan por las playas, las motos, los perros y los coyotes que son los depredadores principales. Para proteger los nidos, mostró un video que muestra la instalación de cercos “exclusores” que impiden que inadvertidamente se destruya el nido. Con esto se sensibiliza a la población, particularmente a los niños, y el año pasado se logró establecer el 12 de junio como el día del chorlo nevado. Mostró el seguimiento que se le da a estas aves mediante marcadores especiales de colores que les permite conocer detalles de sus rutas de migración. Comentó que el estudio del chorlo nevado le ha enseñado la importancia de la familia y de la conservación del hogar. El segundo acto, comunidad, se localiza en la laguna Ojo de Liebre en Guerrero Negro, BCS. Se trata de un paraíso para las aves, un lugar de grandes dimensiones. A las aves playeras les encanta este sitio y a pesar de ser de diferentes especies conviven pacíficamente buscando descansar sin perturbaciones. Uno de sus objetivos fue atrapar alguna de estas aves, colocarles equipo de radiotransmisión para poder rastrear sus viajes migratorios. Para este fin, comentó que se requiere mucha dedicación, paciencia y capacidad de observación naturalista. Para eso utilizan trampas especiales que colocan en la marisma. Además, tienen que competir contra el halcón peregrino que es el depredador principal de estas aves, sin embargo, mostró como éstas montan una defensa colectiva contra el halcón peregrino. Esta es otra lección que nos dan las aves. Volviendo al problema de colocar transmisores en las aves, una vez lo consiguen, después se tiene que buscar al ave para recuperarlos. Este trabajo es muy complicado y la única forma que encontró para seguirlos es volando con un dispositivo llamado “para-motor” que es una especie de parapente motorizado con una hélice o “abanico” que se coloca en la espalda del piloto. Solo así pudo localizar a las aves instrumentadas y recuperar los datos que utilizaría para su tesis doctoral. Mostró imágenes que señalan puntos de la zona de la laguna Ojo de Liebre donde operan las aves rastreando todos sus movimientos. 3er acto, supervivencia. El protagonista es Juanito, un picopando canelo (limosa fedoa), capturado en Ojo de Liebre y equipado con un transmisor y antena (mostró una foto). Juanito pasó el invierno en la zona de Guerrero Negro y Ojo de Liebre, pero en primavera, la parvada empieza su viaje de migración hacia el norte para buscar el sitio donde podrán reproducirse. Siguieron su viaje y observaron que, en Bahía de Los Ángeles, decidió cruzar el Golfo de California (200 km) para finalmente aterrizar en el Golfo de Santa Clara, desembocadura del Río Colorado. En ese lugar, durante la marea alta, sale el pez, el pejerrey, que desova en la playa. Las aves seleccionan ese lugar porque saben que después del desove habrá un banquete para ellos. En ese lugar logran comer tanto que casi triplican su peso y así se preparan para un viaje más largo. En este punto, presentó a 3 de sus amigos aficionados al para-motor: Mark, Caleb y Chuck, que seguirán la ruta de Juanito desde la frontera de México-EUA, siguiendo el curso del Río Colorado, hasta la frontera EUA-Canadá via Salt Lake City, Utah, y Montana. Los pilotos hicieron el viaje por diversión, Juanito para encontrar el sitio apropiado para su reproducción. Comentó los paralelismos entre ambos viajes, particularmente las estrategias empleadas para poder llegar. En ese lugar se quedan desde mayo hasta julio, para luego emprender el viaje de regreso a Guerrero Negro. Finalizó con un repaso las lecciones que brindan las aves a los humanos, en su viaje migratorio.

Preguntones

S. Álvarez. ¿Cuando dices Juanito te refieres a toda la parvada? R. No, solo a Juanito. Se instrumentó otro llamado Pancho cuyo destino fue diferente. Llegó hasta una zona agrícola en Dakota del Sur y no sobrevivió. Recabaron evidencias de que allí murió. G, Corral. Hablaste de dos especies de aves. ¿Podrías decirnos cuál es su tiempo de vida natural?, cuál la causa principal de su muerte? R. Se han registrado tiempos de vida de entre 20-30 años. La causa principal de su muerte somos nosotros. Atropellamientos con motos destrucción de nidos, etc. E. Backhoff. R. ¿Cuántas especies de aves playeras hay? ¿Son todas migratorias o hay algunas estacionales? ¿Hay alguna ley que prohíba que las motos y cuatrimotos, entren a las playas? Lo invitó a acercarse a Caracol donde podría divulgar su trabajo. R. En Ensenada se han observado aprox., 35 especies, aunque algunas son de paso. El corlo nevado pasa más tiempo en Ensenada, pero algunos realizan viajes a California y hasta Utah, Otras aves, las propiamente migratorias, hacen recorridos hasta el norte de EUA, Canadá y hasta el Ártico. Hay otras que son residentes, pasan todo el tiempo aquí. Hay un poco de todo. Sí está prohibido entrar a la zona federal, i.e, las playas, en motos o cualquier otro vehículo, pero no hay vigilancia. En el Golfo de Santa Clara se llama a la policía o a otras autoridades federales, pero no van, le dan preferencia al turismo. En Ensenada se han emprendido muchas campañas para impedirlo y se está avanzando en la protección. El punto más conflictivo es el estero, donde se siguen metiendo las motos. Se trata de un proceso de largo plazo, hay que cambiarle el chip a la gente. Sí está en contacto con Caracol y ya ha realizado algunas actividades. Próximamente, el 25 de julio, se celebrará el día municipal del charrán mínimo en Caracol. B. Altamira. Comenta que su presentación es tan buena que podría convertirse en un video documental para medios masivos d comunicación, asociándose con un buen cineasta de la naturaleza. R. La idea de hacer la historia de Juanito con la aventura de los para-motores, va con la intención de ligar la ciencia con las ideas de conservación. Ahora busca gente que pueda grabar los sonidos ambientales de los sitios donde paró Juanito. Con esos sonidos, espera interesar algún músico que quiera componer un tema musical para el video y sus pláticas. A. Arroyo. Recomienda un libro titulado “El peregrino” del autor inglés J.A. Baker, que trata de un halcón peregrino. A. de la Torre. Sobre la problemática que sucede en las playas del Golfo de Santa Clara, ¿cómo es la relación del ser humano con los sitios donde llegan las aves? ¿Hay zonas protegidas en la ruta de migración? R. Han trabajado con esa comunidad desde hace una década, tratando de encontrar un balance. En Santa Clara se formó un grupo de mujeres llamado “pejereinas” que protegen los huevos en la playa. La Guardia Nacional colabora para colocar los cercos de protección. Guerrero Negro es zona de protección (reserva de la biósfera). Ojo de Liebre es casi inaccesible para las personas. El Golfo de Santa Clara es todo lo contrario. No hay protección alguna, solo la que le dan ellos mismos. J. Siqueiros. ¿De qué se alimentan las aves playeras? ¿Por qué son tan dependientes de la playa? ¿Cuál es la motivación del ave para hacer el viaje? R. Su alimentación depende del tamaño de su pico. Sacan poliquetos del lodo. Los chorlos (pico chico), comen insectos que andan en la playa. Otros comen animales con concha. Su motivación para la migración viene de su programación genética, de su deseo de regresar al sitio donde nacieron. Regresan a sitios que en verano tienen abundancia de alimento y pocos depredadores. Por eso algunas aves van hasta el Ártico. A. Arroyo. Que los humanos maten los huevos de pejerrey en la playa lo consideramos malo. Si las aves matan a esos huevos, se considera bueno porque es natural. Para la conservación tienes que armar una historia de lo que es bueno y lo que es malo en tu narrativa. R. La conservación es contar una historia. En este caso, el pejerrey evolucionó junto con las aves a lo largo de muchos miles de años. Por otra parte, las motos legaron hace menos de 50 años. B. Altamira. Estas aves, ¿hacen nidos en Guerrero Negro o en Canadá o en ambas partes? R. Se trata de especies diferentes. Hay especies que se reproducen en Guerrero Negro y allí ponen sus huevos. Otras especies son migratorias, ponen los huevos en el norte del continente y regresan a Guerrero Negro en el verano.

Va de cuento

Llega el hijo después de jugar un partido de futbol y le dice a su papá: jugué el mejor partido de mi vida, metí 3 goles. Y le pregunta el papá: ¿y cómo quedaron, mijo? ¡Perdimos 2-1!

Vox Populi

México, socio del ambicioso polo. Julio Faesler. Excélsior, 04/07/2026

https://www.excelsior.com.mx/opinion/julio-faesler